suenan, caen y se van.
El miedo infunde una realidad que se evapora con el tiempo.
Reivindico la razón por querer perderla contigo,
la lógica me dejó de lado hace años.
Sin embargo no desembocaré nunca en un puerto sin mar,
donde las olas rompan en mi pecho,
ni te espero en la terraza para verte pasar.
La libertad que tengo no la vendo en un casino,
donde apostar con riesgo se llame mujer
o se mida en tantos por ciento.
Libertad es la valentía del libre y la cobardía del esclavo.
Sueña que sueñas para despertar en la realidad.
Ni un collage con fotos suena creíble en todo esto.
Tiraste una piel de plátano en mi camino para resbalar,
pero el tiempo hace secar hasta el brillo de tus labios.
Ya no discuto con la almohada con preguntas.
Te vuelvo a esconder donde debías quedarte.
Quito la cara del espejo y la pongo del revés.
Me encierro en una boca que no es la tuya,
si te pierdo me alegro y si te vas me jode.
Cuando caiga el sol y la luna te guiñe un ojo
persigue una estela que nunca sea su reflejo.
Si te olvidan en un día, ¿qué más da lo que piensen?.
Todo lo que has dicho o has besado
se evapora como el agua en Cádiz.
Si no queda rastro de nada, no hay huellas que buscar,
no hay penas que llorar, ni recuerdos que olvidar.
Cuando te habla la noche y te da la razónesas brujas que te presenté se quedan sin respuestas.
Miraba con la boca solo para que me besaras
y te besaba con los ojos si me miras.
El jazmín de tu recuerdo es una página en blanco,
un mensaje que no me atrevo a enviar,
unos años que no se acaban de ir.
La soberbia me puede para decir
que con el tiempo se irá viendo y,
mientas tanto yo me lo sigo bebiendo...
Dulces pastas para diabéticos de engaños.
En la calle suenan truenos, hace calor y no llueve,
en breve comenzará la última tormenta del verano
y a mi siempre me han dado miedo...