para poder llegar primero hay que partir,
y desde luego ni siquiera aprendí
a preparar maletas ni hacer diarios,y mucho menos soñaba historias que vivir.
Nunca usé paraguas, se podían romper,
me daba miedo que el agua me viese mojado.
No quise plantar malvas en el desierto
que te quitase un gota de agua que beber.
No he roto cristales por miedo a que descalza,
en ese sueño que no tengo, anduvieses tú.
En lo que dura un vaso de agua en el camino
pasé de ver un pinar, a un gigante de hormigón.
No pegaba en esa cena, ni en ese lugar,
y si era así no quería estar,
las distancias más cortas las recorre la razón
que es la musa que piensa con el corazón.
Para que responder si no hay pregunta más distante
que la que se piensa y no te atreves a decir...
Turbio, cerrado, borde y seco… no me conoces,
por ver un beso escrito, le daría un millón.
por volar una cometa saltaría del cielo
y con suerte te daría ese beso que tanto leí.
Y, si me das la mano vuelo... te hago cometa.
¿Qué distancia es mayor que la que no me atrevo a recorrer?.
El camino entre tu boca y la mía está siendo
un sendero de la ruta 66.
Dime como andar hacia el destino.