sábado, 31 de marzo de 2012

Y mientras tanto...

Santander era una rotonda a un desencanto
toma la última salida de tu corazón,
no te equivoques de estación
que todo eso no fue para tanto.

Por las calles la gente ríe como si viera llover
sobre una palmera una flor de crisantemo,
la playa es un camino para un viejo del lugar
un asiento de arena para quien quiere olvidar,
un barquito de papel que no pude sostener
mientras
en las terrazas mujeres de corta falda,
ojos llorosos, sonrisa opaca,
busca a alguien parecido a mi
a veces distinto a veces contrario,
como un anuncio de contactos, discreción
entre sin llamar.

La vida por las calles sigue igual
igual que en El Cairo, Paris o Madrid
a nadie le importa que yo no te encuentre,
un policía multa por cuarta vez en una hora,
una muchacha llora al ver a un amigo
que ya no la espera sentado viendo el mar.

Y mientras tanto tú,
escondida sin querer salir, regando un circo,
tirando un cuadro,
subiendo al trastero de los trapos viejos
allí donde no hay canciones, de una cuerda tiende tu vida,
no respires más aire manchado en vinagre.

Sigo caminando por las calles
mientras Dylan acompaña, con ganas de gritar
- "una de Adele por favor".
Siempre fui más de cantautores
que me digan que el amor era un juego de ciegos..
"si quieres te canto una al oído",
deja de soñar Luis, que ya eres mayor.

Se hace de noche, el día acaba de empezar,
- En vaso ancho y corto de ginebra por favor.
- Siempre dices lo mismo y sonríes.
Las historias que inventaba se escaquean por los bares,
por infiernos, desengaños, muchas cosas que contarme,
ya no miro ni el reloj, ya no escondo el corazón.

Y mientras tanto yo,
bajo a la playa, descalzo de un pie
veo un banco con vistas al mar,
que un chico acaba de abandonar,
una rubia llorando le ha ido buscar
parecido razonable a lo que quise pensar,
te echaba de menos ¿tu a mi?.
Una ola se lleva el asiento de la orilla
perootro aparece con mejores vistas, y
aunque nadie se acerca te olvido sin conocerte.

Y mientras tanto yo,
quiero que me vayas a salvar,
deja la cerveza que nunca te sentó bien
ahogar las penas con sujetador.